Friday, March 31, 2006

La Mancha Amarilla 2, o el esbozo del comienzo de la problemática del Ser y el Otro



"En cada caso se presenta una alternativa y con ella el requerimiento de tomar un desición. El hombre sólo puede querer lo uno o lo otro, cuando el mismo se vuelve esencial. Sigue la inclinación o el deber, se mueve en la perversión o en la pureza de sus motivos, vive del odio o del amor. Pero puede esquivar la desición En lugar de decidir, vacilamo y rodamos por la vida, unimos lo uno con lo otro y reconocemos en ello una contradicción necesaria. Ya esta falta de decisión es mala. Unicamente despierta el hombre cuando distingue el bien y el mal. El hombre llega a ser él mismocuando en su acción ha decidido a dónde quiere ir."

Karl Jaspers, La Filosofía (Einfuhrung in die Philosophie)

(Se darán cuenta que al final me salgo algo del tema, pero la idea me esta obsesionando y a lo mejor hasta me vuelvo loco, disculpen)

Ahora veamos detenidamente el tema-problema de la mancha amarilla (que a todo esto puede ser cualquier color, y la idea tampoco es de mi propiedad, incluso llego a creer que tampoco es del autor de donde la saqué)

Imaginemos un fondo blanco, o para hacerlo más fácil pensad en el color que obtienen cuando cierran los ojos (en mi caso es “casi” negro). Ahora a ese fondo plásmenle una mancha del color que gusten. Como vemos, tenemos así dos objetos en nuestra mente visual: un fondo y una mancha, que se ven representados en dos colores; digamos que amarillo, por la mancha, y negro, por el fondo. La particularidad de esta imagen es que la mancha de seguro tiene una forma, pues no podría plasmarse así como así. Necesita obligatoriamente adquirir una forma, un aspecto, que permita proyectar al menos su cualidad esencial que le da su carácter de ser, ser esto y no aquello (no nos compliquemos con la definición de “Ser”, si quieren leer y enredarse un buen rato en una inextricable madeja de discursos retóricos acerca de la idea del Ser, léanse alguna obra del primer Heidegger. Me basta con la definición o definiciones que tengan al respecto, pues si se toma la molestia, usted lector, de leer este miserable artículo es porque ya algo del tema le interesa y ha investigado mejores cosas que esta y tiene una noción del ser de las cosas y los hombres). Lo particular, entonces, es la necesidad de la morfosidad, de la adquisición de una forma para poder proyectar su ser, en este caso una mancha amarilla. La mancha, por así decirlo, no es en sí el color amarillo por si solo, sino que involucra al menos dos elementos más en su concepción: la forma y el fondo. Algo parecido ocurre cuando trasladamos el caso a otras circunstancias. Imaginad una naranja (cerrada), pero tan sólo la naranja. Supongamos que le pido que a esa naranja le quite el color naranja que posee. Francamente es imposible de imaginar o concebir una naranja sin su color, y de hecho no puede concebirse nada (al nivel de imágenes) sin utilizar los colores, y sin embargo nadie le atribuye como característica esencial a las cosas los colores. Obviamente el argumento para tal omisión es que pueden existir muchas mesas y todas de distinto color y no obstante todas son tan mesas como las otras, el cual es muy válido. Lo que convierte en un hecho curioso si yo le pidiera que a esa imagen de naranja le despojara de su color vital y le implantara uno amarillo. Es muy probable que ahora parezca un limón, algo redondo, pero pasa muy bien por limón. Sin embargo la gran particularidad que tenía la naranja en nuestra cabeza como lo fue su color anaranjado era eso, sólo una para el común de la gente (su color), lo que cambia con el limón, pues si yo le propongo que ponga en su mente la imagen de un limón, casi instintivamente también tendrá cierta acidez en su boca, ese inconfundible sabor que tiene el fruto de la naturaleza. Es interesante que a la mayoría de la gente no le suceda lo mismo con la naranja, más interesante aun es que si yo les pidiera que imaginasen comer naranja con azúcar tendrán un leve cambio (si es que lo tienen) en su aparato bucal, y menos, o inexistente, será si les solicito que piensen aquella mordedura a una naranja con sal. Otra cosa muy distinta es si imaginan comer un limón con sal, pues allí seguramente la acidez en la boca es ineludible.

Pero bien ¿a qué quiero llegar con todo esto? Tengo la costumbre de siempre llevar las ideas de una tendencia o estilo filosófico de “talla” positivista, metafísica, y científica a un plano humano (imagínense, casi reestructuro el Tractatus Lógico Philosophicus de Wittgenstein para que sirviera como una guía para la vida cotidiana y modelo de ética ¬_¬ ). Supongamos que aquella mancha sea el ser de nosotros, el ser que nos representa. Primero hay que decir que tal “mancha” se está viendo así misma pues al momento que tenemos conciencia de nosotros mismos es cuando sabemos que existimos, pero ¿existimos donde? Ahora en cuando aparece el “fondo”. Por otro lado se dejó entrever que era necesario un color para poder realizarse como figura, mancha o cosa dentro de ese fondo (reduciendo el universo a dos constantes solamente: figura y fondo) que es nuestro mundo. Si hacemos una analogía con los ejemplos de antes, la naranja y el limón podremos suponer que la concepción en nuestras mentes de la figura de un ser humano despertara más sensaciones que la simple acidez o dulzura en la lengua, estas son las características propias de cada Ser que va proyectando al mundo. Lo que me llama la atención es que como en el ejercicio anterior las características son percibidas por el otro y es este quien nos va definiendo, es este “otro” ser que con su perspectiva va dando cualidades a nuestra existencia. Esto lo ando diciendo muy vagamente y sin argumentos, y van a disculparme pero la idea la tengo en mi cabeza pero no la tengo “organizada” por decirlo de alguna forma. Sin embargo no quiero decir con esto que es el Otro quien nos define como seres, sino que es junto al Otro que nosotros nos vamos descubriendo pues desde que uno nace uno esta en contacto con los otros y es a través y junto a ellos que “la figura” está captando el “fondo”. Podría decirse que tal vez la figura en si es el YO y el color es el OTRO. Al referirme al YO no hago la distinción que se hace por lo general en filosofía entre el Yo, el Ser, el Ente, y el Mi. Yo ando reuniendo todas estas características y lo pongo tipo sinónimo de Ser. De manera que uno está construyendo su concepción de vida junto a los demás o “ese” demás. Ese es el problema que me obsesiona, la idea del Ser y el Otro.

Tres blogs para recomendar

Para que no busquen por horas, como yo, tratando de encontrar algunos blogs interesantes, les posteo tres que los veo muy llamativos.

http://patillasdeasimov.blogspot.com/

http://iuventusnullius.blogspot.com/

http://www.veritas-et-iustitia.blogspot.com/

No puedo hacer comentarios al respecto. Simplemente hay que disfrutarlos.

Tuesday, March 28, 2006

Leer y escribir en nuestro ensimismamiento

"Si todos tuvieran el derecho a aprender a leer, a la larga se estropeará no sólo la escritura, sino también el pensamiento"

Nietzsche, Así habló Zaratustra


Durante clases siempre hacen el incapie que el profesor (de castellano o lenguaje) es quien debe impartir el uso correcto de la lengua. Se argumenta a favor de esto que el joven estudiante tendrá que desenvolverse en distintos contextos en su vida, y hay que dar importancia a los que son del ámbito laboral y el formal, pues es en ellos donde "prima" el uso de la lengua standar y formal o culto formal. En un comienzo tal idea parece razonable. Pero luego de pensarla un poco, dígame alguno de ustedes... ¿no se están ya dejando de lado las formalidades en los campos de trabajo, y tambien en los encuentros de tipo cultural? ¿Acaso ya las personas se han permitido un pequeño "permiso" para dar paso a las palabras cotidianas y jerga vulgar? Esto es cierto para algunos, para la mayoría diría yo, sin embargo existe un grupo, entre los que me incluyo, que hace el empeño, y a veces lo logra, de contextualizarse a las distintas situaciones. O sea, utiliza los distintos niveles de lengua que tiene el español para moverse en los dintintos "estratos" por decir de una manera drástica. Pero a la hora de tratar de inculcar eso en los alumnos de ahora, me doy cuenta que es el mismo medio, o para ser más claros, las personas las que no le dan importancia a los diferentes niveles o situaciones de comunicación, más simplemente, estan dejando de lado las formalidades. Por ejemplo, ya que estoy hablando del ámbito educativo, cuando un alumno es enviado a inspectoría por el hecho que sea, este o esta joven se dirige al inspector de turno o general como si fuera uno más de sus compañeros, le trata de TU, le dice Vo', CACHAI', WEA'... y la lista sigue. Lo mismo ocurre cuando habla con el profesor de matemáticas, de química, de historia, y a veces el de castellano (este debe corregirlo pero no siempre lo hace, pero debe (aunque todos los maestros deberían hacerlo)). El joven también habla de la misma manera con su mamá, con su papá, tios, hermanos, y ni hablar con los amigos. O sea, no tiene en su mente la idea de "niveles o estadios de comunicación" (situación formal, informal, semi-formal, etc). Y es en ese ambiente donde el profesor de Castellano le dice: "No se habla de esa forma, sino que debe ser así..." "No es esa la palabra sino esta otra" Y luego ocurre que el profesor de castellano es el único que hace esa diferencia, él es el único que puede importarle que hable "bien" o "mal" (esto es muy ambiguo pero lo simplifico). Obviamente estoy llendome al extremo pues sé que hay personas que todavía mantienen las distintas situaciones de comunicación y que no son profesores de castellano y miembros de la real academia de la lengua. En todo caso somos unos pocos los que nos andamos preocupando.

La razón es que nadie de los que deberían marcar la pauta, o dicho en buen chileno "pararle los carros" hace eso. No le dices que debe hablar correctamente con tal persona, o "conmigo", o con "él". Simplemente no hacen nada, y peor aún, permiten que todo ocurra. Yo me aventuro a decir que causas sobre este fenómenos hay muchas, empezando por la televisión (se acuerdan de los shows de antaño donde el programa top tenía invitados de lujo y el conductor dominaba varios idiomas y hablaba con un español que parecía impecable?... y ahora invitan a cualquien pobre diablo y el "conductor" es el mequetrefe que mejor pinta tiene... o sea, comparen un programa de Raúl Matas con el del Kike Morande o de Felipe Camiroaga o SQP, etc.); otra posible causante es la abertura al mundo universitario o de instituto de capacitacion técnica (y no me vengan conque los técnicos son menos, porque sirven más que cualquier idiota petulante de materias científicas) a cualquier idiota que se le venga la gana estudiar. O sea, antes sólo más listos y con plata entraban, luego entraban listos ricos y listos medios, depués fueron los inteligente ricos, medios y pobres. Ahora son los brillantes pobres, medios y ricos, más los ricos y pobres estúpidos o con poco seso. Estoy de acuerdo que hay que darle oportunidad a las personas de escasos recursos para que entren a las universidades e institus, de eso jamas pondría un fuerza en contra. Y es cierto que los de mayor ingreso económico tienen acceso a mejor educación y por eso tienen mejor preparación y por ende más "inteligencia" o "capacidades". Pero también es verdad que se debe ir lento pero seguro que apresurado y descarrilado. La educación se ha centrado en abrirle las puertas a todo el mundo a un precio muy alto: todos entran...TODOS. Nietzsche tenía razón, su Zaratustra lo tenía "Si todos tuvieran el derecho a aprender a leer, a la larga se estropeará no sólo la escritura, sino también el pensamiento" Esto lo pongo a manera de ejemplo, pues lo mismo pasa con la educación, aquella se le da a todos... a todos lo que quieran recibirla y se esfuerzan por obtenerla. Y aunque siga habiendo hijitos de papá que reciban esto sin costo alguno, los demás tendremos que seguir trabajando para pagarle a nuestros padres y nuestros hijos la educación que recibimos y que queremos dar. La vida no es facil.

Ya lo sabeis, dadle al Cesar lo que es del Cesar, y a los que se esfuerzan la educación que se merecen. Vamos, el superhombre se consigue con esfuerzo, no con ayuda.

Así habló Beckman........ Je je.

Saturday, March 25, 2006

El péndulo de Foucault...


"Si el código penal prohíbe el suicidio, esto no es un argumento válido para la Iglesia; además, la prohibición es ridícula, pues, ¿qué pena puede tener un hombre que no teme a la muerte misma?"

Schopenhauer, Estudios sobre el pesimismo.



Siempre me he preguntado hasta que punto uno puede y debe opinar sobre libros que apenas se ha leido. Si yo os recomendara "La Divina Comedia" de Dante ustedes necesitarían saber que yo he leido tal obra para sugerir su lectura? Bueno, el lector medianamente informado sabe que tal libro es lectura clásica obligada, y que en realidad no es necesario que alguien haya leido la obra para que tenga derecho o autoridad para recomendarla. Sin embargo cuando uno aconseja una novela de mediana o poca divulgación hay cierto aire que por lo menos se necesite que tal sujeto haya leido el texto, pues eso da entender que vale sacar de lo desconocido, llevar al público, tal obra.
Sin embargo esto se presta para algunas modificaciones al momento de "reclamar" una obra, de ejuiciarla negativamente. Y es lo que pretendo hacer y me siento con "algo" de derecho para hacerlo. Estando en Biblioteca comentaba con un compañero sobre libros y no recuerdo como empezamos a hablar de Eco (bueno, en realidad si sé pero ofendería a alguien si dijera como llegamos a de él) y salió esta obra. El compañero me hizo una panorámica del libro y me entusiasmé, de inmediato fuimos a sacar la obra del estante y a mi en lo particular me pintaba para una gran obra. El nombre ya lo encontraba llamativo: El Péndulo de Foucault. Por un momento lo confundía con Michel Foucault, pero tras unas investigaciones el pensador no tiene nada que ver. Luego vi la parte de atrás y también era llamativa:

"Tres intelectuales que trabajan en una editorial de Milán establecen contacto con autores interesados en las ciencias ocultas, las sociedades secretas y las conjuras cósmicas. En un primer momento dicha relación se mantiene estrictamente profesional, pero poco a poco van estrechándose los lazos. Editores y autores inventan juntos, por puro juego, un complejo «plan», urdido supuestamente por los templarios siete siglos atrás. Pero alguien toma demasiado en serio el juego, y todos ellos se verán inmersos en una inquietante pesadilla."

Esta obra voy a leerla, me dije. Luego me aproximé a las primeras páginas y viendo la tabla de contenido me pareció muy peculiar los nombres de las partes y los capítulos (quien tenga el libro sabrá lo que digo). A eso se agregó los epígrafes singular que iniciaban los episodios (el primero si que lo desconcierta a uno).
En fin, llegué a la casa y tras una hora de lectura tire el libro al suelo y me puse a leer un panfleto que me dieron en la calle, eso me pareció más interesante que la obra.
Cuando Eco publicó en el 80' su gran novela "El nombre de la rosa" (No es un plagio de "el hombre de la rosa" de Manuel Rojas por si acaso) demostró al mundo que era más que un buen semiólogo y autor de libros técnicos. Podía narrar una estupenda historia de manera amena y dominante. Así que muchos, tras el transcuso de los años, estuvieron ansiosos esperando la próxima novela de Umberto Eco. Y aquí fue donde se calló y al parecer no ha podido recuperarse. A pesar que el libro comenzó vendiendose super bien, las ventas luego bajaron ¿la razón? El libro es una cátedra de patrañas, petulancia, esoterismo, sectas ocultas, secretos espelusnantes, misterios abrumadores y complot's tan enormes que sólo ud puede ser el unico que podrá ayudar a los protagonistas... No, exagero un poco pero la obra es más o menos así.
El leer unas cuantas páginas me ayudó a darme cuenta que el libro era poco menos que una... Mejor me quedo callado. La novela (si es que la traducción es un buen reflejo de lo que fue el idioma original) esta mal narrada, con detalles excesivos a cada rato, incluye epígrafes pretenden, más que orientar al lector, demostrar la capacida enciclopédica del autor. A fin de cuentas, Eco se me calló como autor moderado.
No seguiré hablando más del tema porque sólo echaré pestes. Lo que quería hacer era por un lado descargarme (ups!) y por el otro dar a conocer la validez de un juicio con unas cuantas páginas al hombre. ¿Será valido un comentario de este tipo con algunas partes del libro leidas? ¿Es recomendable dejar un libro si no te llena como lector y no ves más que en el el peso del nombre del autor? ¿Es bueno hacerse espectativas de la obra?... Cosas que a lo mejor otro día me anime a responder.

Tuesday, March 21, 2006

La Oración



Cada vez que me preguntan cual es mi autor favorito yo me he quedado en silencio o digo que no poseo autor predilecto. A continuación me preguntan por el libro preferido, y a esto doy mi listado por género, siempre dudando en la poesía claro está, pues no me manejo en tal como debería y quisiera. Sin embargo mi libro favorito no es ni una novela, ni un cuento, ni un drama, ni una poesía. Es un conjunto de cuentos. Probablemente quien haya leído o conozca el libro "La Oración de la Rana" y sepa como soy yo, mi carácter, y mis tendencias literarias se reirá o simplemente le parecerá curioso tal acontecimiento, algo "nada que ver".
Pues bien, esta obra consta de dos partes y fue escrita por un Sj llamado Anthony de Mello. Yo tuve la extraña situación de comenzar a leer por la segunda parte, la última parte "del curso", como le llama en ocasiones el autor. En síntesis, el libro trata de secciones de cuentos enfocados a un tema particular y que dichos temas en su conjunto al ser meditados y reflexionados develan un significado más allá del visto en una lectura superflua o de primer nivel. En realidad los cuentos son tan buenos que a veces los aproximo con las parábolas pronunciadas por Jesús o las del mundo Islámico o del Budismo. Supongo que está claro no se me va confundir este tipo de lecturas incorrectamente llamadas "espirituales" con las de carácter consumista, que si bien malas no son (por ejemplo, el código da vinci es un buen libro de como no hacer un libro si uno quiere trascender o simplemente hacer un libro que valga la pena tener de cabecera) pero que se pierden en lo importante que debe dejar una lectura. Esta el caso de Paulo Coelho, que no tiene nada que ver con este autor que yo escribo aquí, y que un lector aficionado podría confundir.
En fin, me estoy desviando del tema y ya es hora de que me ponga al día en materia de opinión y reflexión.

La primera parte del libro de la oración de la rana comienza con el "capitulo" Oración. Lo agradable del libro es que este sacerdote es muy sincero cuando habla de su religión (católica) dejando sobre la mesa sus defectos y problemas. Por lo mismo es muy elogiador (sin ser lambiscón) con las otras religiones cuando lo ameritan. Y en un mundo como el de ahora donde gustan tirarse flores entre ellos (misma religión)o, en su defecto, alabar sin causa mas que caer bien (entre distintas creencias), un posición religiosa es digna de tomarse en cuenta. Tal es la de este autor. Donde el mismo escribe a un amigo que está perdiendo interés en cosas del pasado y que todo se centraba en las del espíritu, citando al Achaan Chah.
Pues la primera parte deja ver una "lógica-onto-visión" de lo que puede ser la oración (el definir un término... valla que problema). Tan así que yo me animo a creer en la perspectiva planteado por De Mello. Esta visión que tiene es tan clara que un ateo podría orar siguiendo las perspectivas del Sacerdote jesuita. Sacando cuentas oración es antes que todo Escuchar. Aquí respondemos de inmediato a la queja de todos los creyentes en algo superior (?) llamado Dios, Ala, Zeus, o lo que estime pertinente su creencia. El típico caso "Dios, por qué no escuchas mis oraciones?!!" Y la respuesta aquí es: "Dios si escucha, pero quiere que tú también escuches". De esté tópico pasamos al siguiente: para poder escuchar es necesario olvidarse de sí, despreocuparse por uno y ver que hay alrededor, tanto como personas, seres, cosas y medio. Por lo tanto hay que desensimismarse, dejar de preocuparse y pensar en el Yo. El autor lo refleja de esta forma en el diálogo de uno de sus cuentos:
Cuando le preguntaron a un derviche por qué daba culto a Dios por medio de la danza, respondió: "Porque dar culto a Dios significa morir al propio yo. Ahora bie, la danza mata al yo; cuando el yo muere, todos los problemas mueren con él; y donde no está el yo, está el Amor, está Dios."
Un tercer aspecto de los primordiales es que no hay que hacer la oración sino ser la oración. Pues no es más que uno quien puede solucionar sus problemas en caso de que ameriten ser solucionados, quien más que el yo sabe lo que debe hacerse o no. Dios está simplemente para, de alguna forma, tener un camino que seguir, pero no es sí el fin, sino parte del fin que llega en conjunto a la iluminación.
Y en última instancia, el cuarto punto principal: oración es sobre todo aceptar y (no siempre) comprender. Aquí no hay mejor ejemplo que la oración de Jesús en el monte antes de ser arrestado. Los creyentes piensan que hay que dar gracias a Dios por entregar a su hijo, sin embargo yo no veo aquí ningún acto de Abraham donde el hijo no tiene conciencia que va aser sacrificado. Aquí, y perdónenme si me paso según alguien, la única entrega y sacrificio lo hace Jesús, pues él muy bien podía irse, inventar algo, o en caso de ser realmente divino mandar unos angeles y impedir que fuese crucificado. Sin embargo el se quedo y aceptó lo que deparó su accionar.
Aspectos secundarios pero no menos importantes a la larga son que dios está en todos lados y no en la iglesia; nuestra oración debe ser sincera (del corazón para algunos); no olvidar el verdadero propósito; importa más cómo se hace la oración que cuánto se hace; la oración debe ser enfocada al proposito que pretendemos.

Así es como termino este comentario. No olvideis de orar por quienes odian y por quienes ustedes detestan, sino, ¿qué mérito tiene?

Un crimen y dos castigos



Hace poco estuve leyendo esta obra de Dostoievski. Debo confesar que las primeras 60 páginas fueron un verdadero martirio, no le veía por ningún lado lo "obra maestra" con la cual estaba tildada. De manera que abandoné el libro un mes, y no sé por que luego de nuevo retomé la lectura, una de las razones que logro recordar fueron los comentarios de amigos, revistas y de otros renombrados autores. Me dije que no podía ser que una obra tan recomendada fuera una desperdicio. Con lo cual me puse a leer de nuevo y me di cuenta que justo por la página 65 (A todo esto, mi versión del libro esta con letra minúscula así que esta parte debe ser el último cuarto de la primera parte, en edición completa). Lo fuerte y magnífico de la obra comienza recien ahí, en el último cuarto de la primera parte, al momento en que Raskolnikov ya se encamina y da por sentado que su plan de asesinar a la vieja ursurera va claramente sin dar pie atrás. Yo me puse a revisar literatura de la época y es verdad que por aquel entonces no había obras de tal tema en abundancia, uno que otro crimen, pero no muchas. Por otro lado, se ve notoriamente el salto que pega Dostoievski con su novela pues el ambiente enclaustrado del personaje introduce al lecto no solamente en la obra sino a sentir lo que el protagonista hace y cuales serán las consecuencias de nuestro acto.Ahora me pregunto si una novela de tal maestría pasaría con notoriedad por nuestras librerias, bueno las chilenas no pues aquí si apenas se vende el Harry Potter que podemos esperar de las buenas novelas, y me refiero a las del mundo "civilizado" (¿?) No sé, me gustaría poner tal cosa en tela de juicio. Por lo mismo, es medio fome dar una vuelta por los mercados y no encontrar ningún solo stand de libro, aunque sea usados y de baja categoría, pero ni eso. Sólo dando una vuelta por los sectores céntricos y con dinero uno puede hallar una obra decente. Quizá hablo por mi sector no más, pues en esta miserable ciudad lo único que se obtiene son los libros escolares a mayor costo, las colecciones de editoriales mediocres o los típicos libros de consumo masivo. Y es una lastima que los libros de consumo no sean malo porque de por si son de consumo sino por la talla mediocre que ofrece el contenido intelectual de la obra comprada.Supongo que el único Crimen que ha cometido Dostoievski a sido crear una obra donde cada uno compare la calidad de este con los otros y se sienta castigado por haber nacido en la sociedad del consumo idiota.